1. Un automóvil que acelera: Cuando presiona el pedal de gas en un automóvil, el motor ejerce una fuerza sobre las ruedas. Esta fuerza hace que el automóvil se acelere, lo que significa que su velocidad aumenta. La fuerza está en la misma dirección que el movimiento del automóvil, lo que resulta en un aumento de la velocidad.
2. Una pelota lanzada hacia arriba: Cuando arrojas una pelota hacia arriba, tu mano ejerce una fuerza sobre la pelota, dándole una velocidad inicial hacia arriba. A medida que la pelota viaja hacia arriba, la gravedad ejerce una fuerza descendente sobre ella. Esta fuerza ralentiza la pelota hacia abajo hasta que se detenga momentáneamente en su punto más alto. La fuerza de la gravedad actúa en la dirección opuesta al movimiento de la pelota, lo que hace que su velocidad disminuya.
3. Un disco de hockey deslizándose hasta una parada: Cuando un disco de hockey se desliza a través del hielo, la fricción entre el disco y el hielo ejerce una fuerza sobre él. Esta fuerza se opone a la moción del disco, lo que hace que disminuya la velocidad y finalmente se detenga. La fuerza de fricción actúa en la dirección opuesta al movimiento del disco, lo que resulta en una disminución de la velocidad.