* Qué pasa: En lugar de reflexionar en una sola dirección predecible como un espejo (reflexión especular), los rayos de luz se dispersan en muchas direcciones diferentes. Esto se debe a que la superficie desigual hace que la luz la golpee en varios ángulos, y cada ángulo da como resultado una dirección de reflexión diferente.
* El resultado:
* Los objetos parecen menos brillantes: La luz dispersa no produce una imagen enfocada.
* Los objetos aparecen más opacos: La luz dispersa reduce la intensidad de la luz reflejada en comparación con la reflexión especular.
* Podemos ver objetos desde diferentes ángulos: La luz dispersa nos permite ver el objeto desde múltiples puntos de vista.
Ejemplos:
* Papel áspero: La luz se dispersa en la superficie desigual del papel, haciéndola parecer mate.
* Una pared de ladrillo: La superficie irregular de una pared de ladrillo hace que la luz se dispersa, dándole una apariencia no reflectante.
* Una tela difusa: Las fibras de la tela crean una superficie desigual, lo que lleva a una reflexión difusa.
En contraste con la reflexión especular:
* Reflexión especular: Ocurre en superficies lisas como espejos. La luz se refleja en una sola dirección, creando una imagen clara.
* reflexión difusa: Ocurre en superficies rugosas. La luz se dispersa en múltiples direcciones, creando una apariencia aburrida y no reflectante.