* Experiencia subjetiva: Nuestra percepción de la temperatura está influenciada por una variedad de factores, que incluyen:
* Experiencia previa: Comparamos la temperatura del objeto con lo que hemos sentido antes. Esto puede conducir a juicios erróneos.
* Temperatura de la piel: La temperatura de su piel afecta cómo percibe la temperatura del objeto. Si sus manos están frías, un objeto de temperatura ambiente puede sentirse cálido.
* Material de objeto: Diferentes materiales realizan calor de manera diferente. El metal se siente más frío que la madera a la misma temperatura.
* Factores psicológicos: Las expectativas, las emociones e incluso el color de un objeto pueden influir en nuestra percepción.
* Rango limitado: Nuestro sentido del tacto es más sensible a un rango de temperaturas relativamente estrecho. No podemos percibir con precisión objetos extremadamente calurosos o fríos.
* Falta de precisión: Nuestros receptores táctiles no son termómetros precisos. Proporcionan un sentido general de "calor", "cálido", "frío" o "frío", pero no específicos.
En resumen, depender del contacto solo para estimar la temperatura no es confiable. Para una medición de temperatura precisa, un termómetro es esencial.