1. Empuje: Esta es la fuerza principal que impulsa el cohete. Se genera por el motor que quema combustible y expulsando el gas caliente en la parte posterior. Esta expulsión de la masa crea una fuerza igual y opuesta que empuja el cohete hacia adelante, según la tercera ley de movimiento de Newton.
2. Gravedad: Si bien es significativamente más débil que en la Tierra, la gravedad aún se tira del cohete. Es una fuerza atractiva que depende de la masa del cohete y la masa del cuerpo celestial que está cerca (como un planeta o el sol). La gravedad se puede utilizar para ayudar al cohete a cambiar su trayectoria al "tirachinas" alrededor de los planetas.
3. Presión de radiación solar: La corriente constante de luz y energía emitida por el sol ejerce una presión pequeña pero medible en el cohete. Si bien es insignificante para la mayoría de los cohetes, puede desempeñar un papel en la trayectoria de objetos muy grandes y delgados como las velas solares.
4. Polvo y gas interplanetario: La inmensidad del espacio no está completamente vacía. Pequeñas partículas de polvo y gas pueden afectar el cohete, causando cambios muy pequeños en su impulso. Estos efectos generalmente se consideran menores.
5. Campos magnéticos: Si bien no es directamente una fuerza, los campos magnéticos de los cuerpos celestes pueden influir en la trayectoria de las partículas cargadas emitidas por el motor del cohete. Esto es más relevante para los sistemas de propulsión de iones.
Notas adicionales:
* arrastre aerodinámico: Esta fuerza solo está presente durante el lanzamiento y el vuelo atmosférico. Una vez que el cohete está en el espacio, prácticamente no hay atmósfera para crear arrastre.
* Otras fuerzas: Otras fuerzas incluso más pequeñas pueden actuar sobre un cohete en el espacio, como la atracción gravitacional de objetos distantes o los efectos de los rayos cósmicos. Sin embargo, estas fuerzas suelen ser insignificantes en comparación con las fuerzas principales enumeradas anteriormente.
Es importante tener en cuenta que estas fuerzas funcionan juntas de formas complejas para determinar la trayectoria y la velocidad del cohete. Los científicos de cohetes usan cálculos precisos para explicar todas estas fuerzas y lograr sus objetivos de misión deseados.