• Home
  • Química
  • Astronomía
  • Energía
  • Naturaleza
  • Biología
  • Física
  • Electrónica
  • La evidencia científica muestra que acariciar a su perro antes de irse reduce su estrés

    Uno de los momentos más gratificantes de tener un perro es regresar de un largo día y ser recibido por un movimiento entusiasta de la cola. Esa expresión alegre indica no sólo alegría sino también la intensidad de tu ausencia. Los estudios demuestran consistentemente que los perros experimentan estrés cuando sus compañeros humanos se van. Debido a que un perro no puede captar el contexto de una breve partida, una simple salida puede parecer una desaparición abrupta. Afortunadamente, investigaciones recientes sugieren que una breve sesión de caricias antes de irse puede ayudar a facilitar esa transición.

    Lo que revela la investigación sobre las caricias antes de la salida

    En un estudio de 2018 publicado en el Journal of Veterinary Behavior, los investigadores compararon la frecuencia cardíaca de los perros que se quedaron solos con la de los perros que fueron acariciados antes de que sus dueños salieran. Los hallazgos demostraron que un toque suave puede reducir significativamente el estrés fisiológico.

    Un equipo de las Universidades de Pisa y Perugia examinó 10 perros de diversas razas y edades, todos sin ansiedad previa por separación ni problemas médicos crónicos. Cada perro se sometió a dos pruebas. En el primero, los dueños llevaron al perro a un patio cercado y luego pasaron un minuto hablando con un investigador mientras ignoraban al perro. En la segunda prueba, los dueños repitieron el mismo procedimiento pero acariciaron al perro durante todo el minuto. Después de la conversación, los propietarios abandonaron el patio durante tres minutos antes de regresar.

    Durante la ausencia de tres minutos, los investigadores observaron que los perros de ambos ensayos pasaron aproximadamente la mitad del tiempo buscando a sus dueños. Sin embargo, los perros que habían sido acariciados antes de la salida buscaban con más calma y mostraban comportamientos relajados, como tumbarse. Sus frecuencias cardíacas después de la separación también fueron más bajas.

    Las caricias benefician tanto a la mascota como al dueño

    Estos resultados desafían el antiguo enfoque de “amor duro” que sugiere que ignorar a los perros ansiosos les ayudará a sobrellevar la situación. En cambio, la atención amable, ya sea acariciando, jugando o simplemente compartiendo espacio, reduce constantemente el estrés en los perros. Una investigación anterior de 1998 en Applied Animal Behavior Science descubrió que acariciar reducía el cortisol, la hormona del estrés, y ayudaba a calmar a los perros en entornos estresantes como clínicas veterinarias y refugios.

    Las caricias también funcionan a la inversa:benefician a los dueños. Un estudio de 2015 en Anthrozoos mostró una fuerte correlación entre los niveles de cortisol en los perros y sus dueños, y encontró que los dueños que besaban a sus perros con más frecuencia tenían niveles más altos de oxitocina, la hormona que promueve la calma y el vínculo. La empatía mutua en una relación entre humanos y mascotas significa que al mostrar afecto, refuerzas la sensación de seguridad que tanto tú como tu perro compartéis.

    En resumen, una sesión rápida de caricias antes de irse no solo alivia la ansiedad de su perro sino que también fortalece el vínculo que los mantiene a ambos sanos y felices.

    © Ciencias y Descubrimientos https://es.scienceaq.com