1. Clima: Esto abarca dos componentes principales:
* Temperatura: Los diferentes biomas tienen diferentes rangos de temperatura que pueden tolerar. Por ejemplo, las selvas tropicales son calientes y húmedas durante todo el año, mientras que las regiones de tundra son frías y heladas durante la mayor parte del año.
* Precipitación: La cantidad de lluvia o nevada que una región recibe directamente impacta el tipo de vegetación que puede crecer y prosperar allí. Los desiertos tienen una precipitación muy baja, mientras que las selvas tropicales reciben altas cantidades.
2. Latitud: La latitud juega un papel en la determinación del clima y, por lo tanto, el tipo de bioma.
* Distancia desde el ecuador: Las áreas más cercanas al ecuador reciben una luz solar más directa y tienen temperaturas más cálidas, lo que lleva a biomas tropicales y subtropicales. Las áreas más lejos del ecuador reciben menos luz solar directa y tienen temperaturas más frías, lo que lleva a biomas templados y polares.
Si bien estos dos factores son primarios, otros factores abióticos como el tipo de suelo, la topografía y la elevación también influyen en las características específicas y la distribución de los biomas terrestres.