* agua tranquila: Cuando la superficie del agua está quieta, actúa como un espejo gigante. La luz del árbol rebota en la superficie lisa y viaja a sus ojos, creando una imagen al revés del árbol.
* Día ventoso: Cuando sopla el viento, la superficie del agua se vuelve entrecortada y desigual. La luz del árbol está dispersa en todas las direcciones, lo que hace que el reflejo bordee e indistinto. La imagen se interrumpe porque los rayos de luz ya no se recuperan a sus ojos de manera organizada.
En resumen: Una superficie de agua tranquila actúa como un espejo, proporcionando un reflejo claro. Una superficie ventosa interrumpe este efecto similar al espejo, difuminando el reflejo.