1. Recursos renovables: Estos recursos se pueden reponer naturalmente a un ritmo comparable o más rápido que su consumo. Los ejemplos incluyen:
* energía solar: La luz solar está constantemente disponible.
* Energía eólica: El viento es generado por procesos naturales.
* hidroeléctrica: El agua es un recurso renovable, y las presas hidroeléctricas aprovechan la energía del agua que fluye.
* biomasa: La materia orgánica de plantas y animales puede usarse como combustible.
* Recursos forestales: Los árboles pueden replantarse y cosecharse de manera sostenible.
2. Recursos no renovables: Estos recursos se forman a través de escalas de tiempo geológicas y se consumen más rápido de lo que se reponen. Los ejemplos incluyen:
* Combustibles fósiles: El carbón, el petróleo y el gas natural formados a partir de los restos de los organismos antiguos.
* minerales: Metales, piedras preciosas y otros minerales extraídos de la tierra.
* Agua subterránea: El agua almacenada en acuíferos subterráneos se puede agotar si se extrae más rápido que se recarga.
Es importante tener en cuenta que algunos recursos, como el agua subterránea, pueden considerarse renovables durante largos períodos pero no renovables en escalas de tiempo más cortas.