* corteza: Esta es la capa más externa, la que vivimos. Es relativamente delgado, desde aproximadamente 3-5 millas (5-8 km) debajo de los océanos (corteza oceánica) a alrededor de 25 millas (40 km) bajo los continentes (corteza continental).
* manto: Esta es la capa debajo de la corteza, que se extiende hasta aproximadamente 1800 millas (2900 km). Se compone principalmente de roca sólida, pero se comporta como un líquido muy viscoso durante largos períodos debido al intenso calor y presión.
Relación: La corteza es esencialmente una cubierta delgada y rígida que descansa sobre el manto mucho más grueso y dinámico. Los movimientos del manto impulsan la tectónica de placa, que a su vez dan forma a la superficie de la Tierra, crean montañas y causan terremotos y erupciones volcánicas.
Piense en ello así: Imagine una capa delgada de piel en una fruta mucho más grande y suave. La piel es la corteza, y la fruta es el manto. Los movimientos de la piel están influenciados por la presión y el flujo interno de la fruta.