* sulfuro de hidrógeno (H₂S): Encontrados en respiraderos hidrotérmicos y otros entornos, estos organismos oxidan H₂S al azufre, liberando energía en el proceso. Esta es una fuente de energía común para muchos organismos de aguas profundas.
* amoníaco (NH₃): Algunas bacterias usan el amoníaco como fuente de energía al oxidarla a nitrito (NO₂⁻). Este proceso es importante en el ciclo de nitrógeno.
* Iron (Fe²⁺): Ciertas bacterias pueden oxidar el hierro ferroso (Fe²⁺) al hierro férrico (Fe³⁺) para obtener energía. Este proceso a menudo se observa en ambientes ácidos.
* metano (CH₄): Las bacterias metanotróficas pueden oxidar el metano, un gas de efecto invernadero, a dióxido de carbono (CO₂), obteniendo energía en el proceso. Esto es importante para regular los niveles de metano atmosférico.
* sulfite (so₃²⁻): Algunas bacterias pueden oxidar el sulfito a sulfato (SO₄²⁻), liberando energía. Este proceso se utiliza en varias aplicaciones industriales.
Estas fuentes de energía a menudo se encuentran en entornos que son duros y extremos, como respiraderos de aguas profundas, áreas volcánicas y ambientes ácidos. Los quimioterrofos juegan un papel crucial en estos ecosistemas al proporcionar la fuente de energía primaria para otros organismos.