He aquí por qué:
* Conversión de energía: Las linternas convierten la energía eléctrica en energía de la luz. Esta conversión no es perfectamente eficiente.
* Pérdida de calor: Parte de la energía eléctrica se pierde como calor debido a la resistencia en los componentes eléctricos y el filamento de la bombilla en sí.
* Energía desperdiciada: Esta energía térmica no es la salida deseada de la linterna, por lo que se considera la energía desperdiciada.
Si bien la linterna puede ponerse ligeramente cálida al tacto, este calor generalmente no es lo suficientemente significativo como para considerarse una gran preocupación. Sin embargo, en linternas de alta potencia u otros dispositivos, la gestión del calor se vuelve más crítica para evitar el sobrecalentamiento y el daño.