Por S. Hussain Ather, actualizado el 24 de marzo de 2022
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Los fenómenos electromagnéticos son parte integral de la tecnología moderna, desde la batería de su teléfono inteligente hasta los sistemas de comunicación por satélite. Aprovechando los mismos principios, puedes construir un pequeño generador de campo electromagnético (CEM) con materiales cotidianos como alambre de cobre, un clavo de hierro y una fuente de energía simple.
Cuando la corriente eléctrica fluye a través de la bobina de cobre, crea un campo magnético circular descrito por la regla de la mano derecha:apunta con el pulgar en la dirección de la corriente convencional y tus dedos se curvan alrededor de las líneas del campo. La geometría de la bobina concentra el campo dentro del núcleo de hierro, convirtiéndolo en un electroimán.
A diferencia de los imanes permanentes, los electroimanes requieren una corriente continua para mantener su campo. Esta controlabilidad los hace indispensables en la ingeniería moderna.
El campo magnético dentro de un solenoide viene dado por:
B =μ₀nL
donde B es el campo en Teslas, μ₀=1.257×10⁻⁶T·m/A es la permeabilidad del espacio libre, n es el número de vueltas por unidad de longitud y L es la longitud del núcleo. Usando la ley de Ampère:
B =µ₀I/L
donde I es la corriente en amperios. Estas ecuaciones suponen una bobina fuertemente enrollada y un núcleo uniforme.
Para aplicaciones que requieren compacidad y eficiencia, se prefieren los electroimanes toroidales (en forma de rosquilla). El campo dentro de un toroide es:
B =μ₀nI/(2πr)
donde r es el radio medio. Los núcleos toroidales confinan el flujo magnético, reduciendo las fugas y la pérdida de energía, lo que los hace ideales para transformadores e inductores.
Los electroimanes están en todas partes:desde grúas elevadoras industriales y separadores magnéticos hasta imágenes médicas (MRI) y aceleradores de partículas. También alimentan dispositivos cotidianos como parlantes, auriculares y placas de inducción. En el transporte, los trenes maglev dependen de electroimanes superconductores para levitar e impulsar el vehículo.
Desconecte siempre la fuente de alimentación antes de reconfigurar la bobina. Una corriente excesiva puede calentar el cable y el núcleo, lo que podría provocar quemaduras o incendios. Utilice una fuente de alimentación con funciones de limitación de corriente para evitar condiciones de sobrecorriente.