Por Bryan Stokes II
Actualizado el 24 de marzo de 2022
Aunque parezca caprichoso, muchas frutas pueden generar una corriente eléctrica mensurable. Los jugos ácidos actúan como electrolitos y, cuando se insertan un alambre de cobre y un clavo recubierto de zinc, sirven como electrodos, creando un pequeño voltaje. Si bien la corriente resultante es inofensiva, se puede medir de forma segura con un multímetro, lo que lo convierte en un experimento científico perfecto para estudiantes curiosos.
Nota de seguridad: Los voltajes producidos suelen ser inferiores a 1 V, por lo que no hay riesgo de descarga eléctrica. Evite insertar demasiados electrodos para evitar daños a la fruta.
Corte el cable de cobre en trozos de 3 pulgadas. Lije los extremos del cable de cobre y el clavo recubierto de zinc para asegurar un buen contacto eléctrico.
Inserte el alambre de cobre y el clavo en un trozo de fruta, manteniendo los dos electrodos al menos a 1 pulgada de distancia para reducir la resistencia interna.
Encienda el voltímetro (o multímetro). Conecte la sonda roja al cable de cobre y la sonda negra al clavo.
Registre el voltaje mostrado. Repita el experimento con diferentes frutas y recopile los resultados en un cuadro para comparar.
Formule una hipótesis sobre qué fruta producirá el mayor voltaje. Pruebe el experimento con un vaso de jugo de naranja y compare el voltaje de cada fruta con el de una batería estándar.