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  • Por qué las latas responden a los imanes:la ciencia explicada

    Por Eric Moll, actualizado el 24 de marzo de 2022

    Aunque el nombre sugiere lo contrario, una "lata" rara vez es estaño puro. Los revestimientos metálicos y de aleación utilizados en los recipientes de alimentos modernos les confieren una atracción sutil pero mensurable hacia los imanes. Esta atracción tiene su origen en las propiedades paramagnéticas de los metales que los constituyen, no en ningún comportamiento magnético "específico del estaño".

    Invención

    El primer recipiente metálico sellado para alimentos fue patentado por el inventor británico Peter Durand en 1810. El diseño de Durand presentaba hierro recubierto con una fina capa de estaño para resistir la corrosión y mantener los alimentos frescos.

    Evolución

    Durante los últimos dos siglos, la composición de estos contenedores ha cambiado varias veces:

    • Principios del siglo XIX: Planchar con una capa de estaño.
    • Finales del siglo XIX: Acero de hojalata:láminas de acero envueltas en una capa muy fina de estaño.
    • 1957: Se introdujo aluminio en el fondo de la lata, mientras que la tapa siguió siendo de acero de hojalata.
    • 1965: Algunos fabricantes comenzaron a recubrir latas de acero con cromo en lugar de estaño, pero el término "lata" siguió siendo común.

    Hoy en día, la mayoría de las latas de alimentos comerciales están hechas de una combinación de hojalata de acero, aluminio y, ocasionalmente, cromo, con un contenido total de estaño generalmente inferior al 2 % en peso.

    Magnetismo

    Todos los metales que aparecen en una lata moderna (hierro, acero, estaño, aluminio y cromo) son paramagnéticos. . Los materiales paramagnéticos no generan su propio campo magnético, sino que se magnetizan temporalmente cuando se exponen a un campo magnético externo. Como resultado, una lata típica será atraída suavemente por un imán fuerte.

    En la práctica, la atracción es tan débil que la mayoría de los imanes domésticos no levantan una lata, pero es detectable con un imán de laboratorio o un magnetómetro. El efecto es puramente una propiedad física de los metales y no influye en la seguridad o calidad de los alimentos que contienen.

    Referencias

    • Historia del Can
    • Química:la naturaleza molecular de la materia y el cambio; Martín Silberberg; 2004
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