Por Jack Brubaker – Actualizado el 30 de agosto de 2022
La estequiometría describe las relaciones cuantitativas entre reactivos y productos en una reacción química. Si bien el concepto es fundamental para la química, muchos estudiantes tienen dificultades con los cálculos asociados basados en moles. La clave para dominar la estequiometría radica en un enfoque sistemático de cinco pasos que simplifica incluso los problemas más complejos.
Comience equilibrando la ecuación química de modo que cada átomo aparezca en ambos lados de la flecha. Por ejemplo, la reacción entre el gas hidrógeno (H₂) y el gas oxígeno (O₂) para producir agua (H₂O) se equilibra como:
2 H₂ + O₂ → 2 H₂O
Esta forma equilibrada nos dice que dos moléculas de hidrógeno reaccionan con una molécula de oxígeno para generar dos moléculas de agua.
Transforme la masa conocida de un solo componente en moles dividiéndola por su masa molar. Los moles son una unidad conveniente que permite comparar diferentes sustancias independientemente de su masa. Por ejemplo, si empiezas con 1,0 g de H₂, el cálculo es:
(1.0 g) ÷ (2.02 g mol⁻¹) = 0.50 mol H₂
Usa los coeficientes de la ecuación balanceada para encontrar los moles de otras especies. La relación es simplemente el coeficiente del compuesto objetivo sobre el coeficiente del compuesto conocido. Del ejemplo:
0.50 mol × (1 ÷ 2) = 0.25 mol O₂ 0.50 mol × (2 ÷ 2) = 0.50 mol H₂O Traduce los moles a gramos multiplicándolos por la masa molar apropiada:
0.25 mol × 32.00 g mol⁻¹ = 8.0 g O₂ 0.50 mol × 18.02 g mol⁻¹ = 9.0 g H₂O Confirme que la masa total de reactivos es igual a la masa total de productos, respetando la ley de conservación de la masa. En este caso, 1,0 gH₂ + 8,0 gO₂ = 9,0 g, lo que equivale a 9,0 gH₂O producido.
Siga esta metodología concisa y la estequiometría se convertirá en un proceso predecible y repetible en lugar de un cálculo desalentador.