Por Irene A. Blake, actualizado el 30 de agosto de 2022
Un centavo realmente no se “oxida”. El fino revestimiento de cobre de la moneda se oxida gradualmente, formando una pátina verdosa. Esta oxidación ocurre cuando el cobre reacciona con el oxígeno, la humedad y el dióxido de carbono del aire. El óxido, por el contrario, se refiere a la reacción del óxido de hierro. En esta guía, le mostraremos cómo acelerar la oxidación de una moneda utilizando ingredientes cotidianos de la cocina.
Coloque una moneda de cobre en un recipiente poco profundo o en un plato al aire libre. Revise la moneda semanalmente para observar la lenta progresión de la corrosión del cobre. El proceso es notablemente más rápido en climas húmedos o cerca del mar.
Para acelerar la reacción, coloque la moneda en un bol.
Espolvorea ½ cucharadita de sal sobre la moneda y luego cubre su superficie con vinagre o jugo de limón recién exprimido.
Deje reposar la mezcla durante 5 a 10 minutos, luego retire la moneda y séquela con una toalla de papel.
En la siguiente hora, la moneda pasará de una apariencia brillante y reluciente (gracias al ácido que elimina la suciedad de la superficie) a un tono verdoso a medida que el cobre se oxida.
Nota de seguridad: Use guantes y trabaje en un área bien ventilada para evitar inhalar los vapores de la solución ácida.