Materiales que se descomponen fácilmente (biodegradables):
* Sobras de comida: Frutas, verduras, carne, lácteos, pan, etc. Contienen materia orgánica que las bacterias y los hongos descomponen fácilmente.
* Productos de papel: Cartón, periódico, toallas de papel, etc. Elaborados a partir de fibras de celulosa, fácilmente descompuestas por los microorganismos.
* Residuos de jardín: Hojas, recortes de césped, ramitas, etc. Material orgánico que se descompone fácilmente en el compostaje.
* Fibras naturales: Algodón, lana, seda. Estos tienen una base proteica y pueden ser descompuestos por microorganismos.
* Estiércol: Los desechos animales son ricos en materia orgánica y se descomponen bien.
Factores que influyen en la tasa de descomposición:
* Humedad: Los microorganismos necesitan agua para prosperar.
* Temperatura: Las temperaturas óptimas para la descomposición varían, pero las condiciones cálidas generalmente la aceleran.
* Oxígeno: La descomposición aeróbica (con oxígeno) es generalmente más rápida que la descomposición anaeróbica (sin oxígeno).
* Tamaño de partícula: Las partículas más pequeñas se descomponen más rápido ya que ofrecen más superficie para los microorganismos.
Materiales que se descomponen lentamente o no se descomponen en absoluto:
* Plásticos: Muchos plásticos no son biodegradables y pueden persistir en el medio ambiente durante siglos.
* Metales: Los metales como el aluminio, el acero y el cobre pueden tardar mucho en descomponerse.
* Vidrio: El vidrio es esencialmente inerte y no se descompone naturalmente.
* Algunos textiles: Los sintéticos como el poliéster y el nailon no son biodegradables.
Nota importante: Incluso los materiales biodegradables pueden tardar en descomponerse, dependiendo de los factores mencionados anteriormente. El compostaje proporciona las condiciones ideales para una rápida descomposición.