* Sólidos Moleculares: Estos sólidos se mantienen unidos mediante fuerzas intermoleculares débiles (como enlaces de hidrógeno, interacciones dipolo-dipolo o fuerzas de dispersión de London).
* Polaridad del agua: El agua es una molécula altamente polar, lo que significa que tiene un extremo positivo y uno negativo. Esta polaridad le permite interactuar y alterar las fuerzas débiles que mantienen unido el sólido molecular.
* Proceso de disolución: Cuando un sólido molecular se coloca en agua, las moléculas polares de agua rodean a las moléculas de soluto. Las fuerzas de atracción entre las moléculas de agua y las moléculas de soluto son más fuertes que las fuerzas intermoleculares dentro del sólido. Esto hace que las moléculas del soluto se rompan y queden rodeadas por moléculas de agua, formando una solución.
Nota importante: Algunos sólidos moleculares no son muy solubles en agua. Esto podría ocurrir si las fuerzas intermoleculares dentro del sólido son muy fuertes o si la molécula del soluto no es polar y no puede interactuar bien con el agua.