He aquí por qué:
* Bajo punto de ebullición: El hidrógeno tiene un punto de ebullición de -252,87 °C (-423,17 °F), que es extremadamente bajo. Esto significa que se convierte fácilmente en gas a temperaturas normales.
* Fuerzas intermoleculares débiles: Las moléculas de hidrógeno tienen fuerzas intermoleculares muy débiles, lo que les facilita moverse libremente y existir como gas.
Sin embargo, el hidrógeno puede existir en otros estados en diferentes condiciones:
* Hidrógeno líquido: Puede licuarse a temperaturas extremadamente bajas (por debajo de -252,87°C).
* Hidrógeno sólido: Puede solidificarse a temperaturas aún más bajas (por debajo de -259,1°C).
Entonces, si bien el hidrógeno se encuentra comúnmente en forma gaseosa, puede transformarse en líquido o sólido en condiciones específicas.