* Enlaces covalentes: Estos son el tipo de enlace más fuerte e implican el intercambio de electrones entre dos átomos. Los enlaces covalentes se encuentran típicamente en moléculas compuestas de no metales, como agua (H₂O) y metano (CH₄).
* Enlaces iónicos: Estos enlaces implican la transferencia de electrones de un átomo a otro, dando como resultado la formación de iones (átomos con carga positiva o negativa). Los enlaces iónicos se encuentran típicamente en compuestos compuestos de un metal y un no metal, como el cloruro de sodio (NaCl).
* Bonos metálicos: Estos enlaces implican el intercambio de electrones entre una gran cantidad de átomos en una red metálica. Este "mar" de electrones confiere a los metales sus propiedades características, como la conductividad y la maleabilidad.
Además de estos tres tipos principales, también existen interacciones más débiles llamadas fuerzas intermoleculares. que influyen en el comportamiento de las moléculas entre sí, pero no mantienen unidos a los átomos dentro de una molécula.
Es importante señalar que muchas moléculas tienen una combinación de estos tipos de enlaces. Por ejemplo, la molécula de bicarbonato (HCO₃⁻) tiene enlaces covalentes entre los átomos de hidrógeno, carbono y oxígeno, y un enlace iónico entre el ion bicarbonato y otro ion.