* No se forman nuevas sustancias: El hielo y el agua son ambos H₂O, el mismo compuesto químico. El cambio sólo afecta a la disposición de las moléculas de agua, no a su composición química.
* El cambio es reversible: Se puede volver a congelar el agua y convertirla en hielo, lo que demuestra que el cambio se puede revertir fácilmente.
Conclusión clave: Los cambios físicos implican alteraciones en la forma o apariencia de una sustancia, pero no cambian su composición química.