1. Mantenimiento del flujo de electrones en la respiración celular:
* cadena de transporte de electrones: NADH es un portador de electrones clave en la cadena de transporte de electrones (etc.). Ofrece electrones al ETC, lo que luego impulsa la producción de ATP, la moneda de energía de la célula.
* Fosforilación oxidativa: La reoxidación de NADH de regreso a NAD+ es esencial para el proceso de fosforilación oxidativa. Este proceso utiliza la energía liberada de la transferencia de electrones para bombear protones a través de la membrana mitocondrial, generando un gradiente de protones que alimenta la síntesis de ATP.
2. Regeneración de NAD+:
* glucólisis y ciclo de ácido cítrico: NAD+ es una coenzima crucial para varias vías metabólicas, incluida la glucólisis y el ciclo del ácido cítrico. Estas vías requieren que NAD+ como aceptador de electrones continúe.
* suministro limitado de NAD+: La celda tiene un suministro limitado de NAD+. Sin reoxidación, NADH se acumularía, deteniendo estos procesos metabólicos vitales.
3. Prevención del daño celular:
* Especies reactivas de oxígeno (ROS): Si NADH no se reoxida, puede contribuir a la acumulación de especies reactivas de oxígeno (ROS). Los ROS son moléculas altamente reactivas que pueden dañar los componentes celulares, lo que lleva al estrés oxidativo y la muerte celular.
En esencia, la reoxidación de NADH es un proceso crítico para:
* Mantener la producción de energía (síntesis de ATP).
* manteniendo vías metabólicas esenciales como la glucólisis y el ciclo de ácido cítrico.
* Prevención del daño celular de las especies reactivas de oxígeno.
No reoxidar NADH interrumpiría significativamente el metabolismo celular y, en última instancia, conduciría a la disfunción celular y la muerte.