densidad: La clave para la flotabilidad es la densidad.
* menos denso que el agua: Los materiales que son menos densos que el agua flotarán. Piense en madera, un globo lleno de helio o un salvavidas.
* más denso que el agua: Los materiales que son más densos que el agua se hundirán. Piense en una roca o una moneda de metal.
forma y forma: Si bien la densidad es el factor principal, la forma también puede desempeñar un papel:
* espacios huecos: Los objetos con espacios huecos, como un bote o un chaleco salvavidas, pueden desplazar más agua, haciéndolos parecer menos densos y más propensos a flotar.
* Área de superficie: Los objetos con una superficie grande, como una balsa ancha, pueden extender su peso sobre un mayor volumen de agua, ayudándoles a flotar.
Ejemplos de materiales boyantes:
* madera: La mayoría de los tipos de madera son menos densos que el agua.
* espuma: Las espumas, como las utilizadas en los chalecos salvavidas, están diseñadas para atrapar el aire, haciéndolas menos densas.
* Air: El aire es significativamente menos denso que el agua, por lo que los globos llenos de aire pueden flotar.
* helio: Helium es aún más ligero que el aire, lo que hace que los globos de helio fueran muy boyantes.
* Aceite: El aceite es menos denso que el agua y los flotadores en la parte superior.
Nota importante: Si un objeto flota o se hunden también depende de su tamaño y peso. Una pequeña pieza de plomo puede flotar, pero un gran trozo de plomo se hundirá.