Si bien hay excepciones y algunos isótopos de plomo también son radiactivos, el plomo es el producto final más común de la descomposición radiactiva. Esto se debe a que el plomo tiene una gran cantidad de isótopos estables, lo que lo convierte en un punto final común para varias cadenas de descomposición.
He aquí por qué:
* La descomposición radiactiva busca estabilidad: La desintegración radiactiva ocurre porque los isótopos inestables liberan energía para volverse más estable.
* alfa y beta decaimiento: Muchas cadenas de descomposición radiactiva implican una combinación de desintegraciones alfa y beta, que cambian el número atómico (número de protones) y el número de masa (número de protones + neutrones) del átomo.
* isótopos estables de plomo: El plomo tiene cuatro isótopos estables (204pb, 206pb, 207pb y 208pb), lo que lo convierte en un "sumidero" común para los procesos de descomposición.
Es importante tener en cuenta que si bien el plomo es un producto final común, algunos isótopos radiactivos se descomponen en otros elementos, como el bismuto o el polonio, que luego sufren una decadencia adicional para alcanzar la estabilidad.