* Atracción electrostática: El cobre (Cu) es un metal, mientras que el cloro (CL) no es metal. Los metales tienden a perder electrones y se convierten en cationes cargados positivamente (Cu²⁺), mientras que los no metales tienden a ganar electrones y se convierten en aniones cargados negativamente (CL⁻). La fuerte atracción electrostática entre estos iones cargados opuestos forma el enlace iónico.
* Resos de cristal: En el cloruro de cobre sólido II, los iones Cu²⁺ y Cl⁻ se arreglan en un patrón regular y repetido llamado red de cristal. Esta estructura maximiza las atracciones electrostáticas y minimiza las repulsiones, lo que lleva a un compuesto estable.
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