Liudmila Chernetska/Getty Images
La presión arterial alta sigue siendo el factor más prevenible de enfermedades cardiovasculares y renales, y estudios recientes la vinculan con el deterioro cognitivo y la demencia debido al daño a la microvasculatura del cerebro. En agosto de 2025, la Asociación Estadounidense del Corazón publicó pautas actualizadas sobre la presión arterial que enfatizan la prevención y el tratamiento tempranos. Si bien los purificadores de aire HEPA domésticos pueden ayudar, la evidencia sugiere que los suplementos de magnesio también podrían reducir la presión arterial.
Un estudio de 2011 en The Journal of Clinical Hypertension Descubrió que agregar entre 500 y 1000 mg de magnesio al día podría reducir la presión arterial, aunque los resultados variaron. Un metanálisis más sólido de 2017 de 11 ensayos en The American Journal of Clinical Nutrition demostró que 365 a 450 mg por día redujeron significativamente la presión sistólica y diastólica en personas con resistencia a la insulina, prediabetes y otras afecciones crónicas.
En 2025, se publicó una revisión exhaustiva de 38 ensayos controlados aleatorios en Hypertension. (que abarcó a más de 2700 participantes) informó reducciones modestas pero consistentes en pacientes hipertensos con niveles bajos de magnesio. Los individuos normotensos no experimentaron cambios notables.
Debido a estos mecanismos, en 2022 la FDA permitió a los fabricantes de alimentos y suplementos afirmar que el magnesio “puede reducir el riesgo de presión arterial alta”, con la salvedad de que “la evidencia es inconsistente y no concluyente”.
Si bien varias sales de magnesio (como el óxido de magnesio, el aspartato-HCl, el pidolato, el cloruro y el producto comercial Magnosolv-Granulat) han demostrado beneficios para la presión arterial, el enfoque más eficaz parece ser la ingesta dietética natural. Los alimentos ricos en magnesio incluyen almendras, frijoles negros, maní, espinacas y semillas de calabaza, todos los cuales son bajos en sodio y ricos en fibra, lo que favorece aún más el control de la presión arterial.
La combinación de magnesio con calcio y potasio amplifica el efecto. Las verduras crucíferas, las verduras de hojas verdes, las nueces, las semillas y los frijoles proporcionan estos minerales complementarios, creando un perfil de nutrientes sinérgico para la salud vascular.
En resumen, la suplementación con magnesio, especialmente cuando se obtiene de forma natural y se combina con otros minerales clave, ofrece una estrategia prometedora para reducir la presión arterial alta, aunque debería complementar, no reemplazar, el estilo de vida y las intervenciones médicas establecidas.