Intercambio de materia:
* ingesta: Las células toman nutrientes, agua y oxígeno de su entorno. Estas sustancias son esenciales para construir nuevas estructuras, producir energía y realizar otros procesos celulares.
* Salida: Las células liberan productos de desecho, como dióxido de carbono, urea y otros subproductos metabólicos, en el medio ambiente. Este proceso es necesario para prevenir la acumulación tóxica dentro de la célula.
Intercambio de energía:
* ingesta: Las células obtienen energía a través de varios mecanismos, principalmente descomponiendo nutrientes como la glucosa (respiración celular). Esta energía se utiliza para alimentar todas las actividades celulares.
* Salida: Las células liberan calor y energía durante los procesos metabólicos. Esta energía se disipa en el medio ambiente.
Ejemplos de características del sistema abierto en celdas:
* Nutrientes y difusión de oxígeno a través de la membrana celular.
* Productos de desecho que se difunden de la celda.
* Respiración celular, donde la glucosa se descompone para liberar energía, generando dióxido de carbono como subproducto.
* fotosíntesis en células vegetales, donde la energía de la luz se convierte en energía química en forma de glucosa, liberando el oxígeno como subproducto.
Por qué los sistemas abiertos son importantes:
* Supervivencia: Las células confían en el intercambio continuo con su entorno para obtener recursos esenciales y eliminar productos de desecho.
* Regulación: Las células ajustan constantemente su entorno interno (homeostasis) respondiendo a estímulos externos a través de intercambios con su entorno.
* crecimiento y reproducción: Las células necesitan un suministro constante de nutrientes y energía para crecer, dividir y replicar.
En conclusión:
El intercambio constante de materia y energía entre una célula y su entorno lo convierte en un sistema abierto. Este intercambio es fundamental para la capacidad de la célula para funcionar, crecer y mantener su entorno interno.