* Desarrollo de frutas: La fruta se diseñan principalmente para la dispersión de semillas, y su desarrollo implica un transporte y señalización significativos de nutrientes. Los plasmodesmata son cruciales para este proceso, lo que permite el movimiento rápido y eficiente de azúcares, hormonas y otras moléculas esenciales entre las células.
* Expansión celular: La fruta a menudo experimenta un rápido crecimiento y expansión celular durante el desarrollo. Esta expansión requiere una división y crecimiento celular coordinado, y Plasmodesmata permiten la comunicación y el intercambio de materiales necesarios para este proceso.
* Procesos metabólicos: Los tejidos de la fruta son metabólicamente activos, con diversas enzimas y vías metabólicas que operan para producir sabor, color y compuestos de aroma. Plasmodesmata facilitan el movimiento de sustratos y productos de estos procesos metabólicos, asegurando el funcionamiento y la coordinación adecuados.
* Respuesta al estrés: Los frutos a menudo están expuestos a tensiones ambientales como sequía, salinidad o patógenos. Plasmodesmata juega un papel en la señalización y el transporte de moléculas de defensa, ayudando a la fruta a responder a estos desafíos.
Sin embargo, es importante recordar que la densidad y distribución de de Plasmodesmata puede variar mucho entre diferentes tipos de frutas e incluso dentro de diferentes tejidos de la misma fruta. Es probable que esta variación refleje las necesidades específicas de desarrollo y funcionales del tejido.
Si bien podríamos sospechar que un gran número de plasmodesmata basado en las funciones de la fruta, la observación directa y el análisis de la densidad de plasmodesmata en diferentes frutas son necesarios para confirmar esta sospecha.