He aquí por qué:
* Organización: Ambas son estructuras altamente organizadas. Las amebas, aunque de células individuales, tienen estructuras internas como el núcleo y el citoplasma que llevan a cabo funciones esenciales. Los humanos tienen sistemas complejos como el sistema circulatorio, el sistema nervioso, etc.
* Metabolismo: Ambos realizan procesos metabólicos. Toman nutrientes, los descomponen en busca de energía y producen desechos.
* crecimiento: Ambos crecen y desarrollan. Las amebas aumentan en tamaño y complejidad, mientras que los humanos pasan por etapas de desarrollo complejas.
* Respuesta a los estímulos: Ambos reaccionan a los cambios en su entorno. Las amebas se mueven hacia la comida y lejos de las sustancias nocivas, mientras que los humanos tienen respuestas complejas a varios estímulos.
* Reproducción: Ambos reproducen, creando descendencia que comparten sus características básicas. Las amebas se reproducen asexualmente, mientras que los humanos se reproducen sexualmente.
* Adaptación: Ambos se adaptan a su entorno con el tiempo. Las amebas evolucionan para utilizar mejor su entorno, mientras que los humanos han desarrollado herramientas y tecnología para adaptarse a diferentes situaciones.
En esencia, tanto las amebas como los humanos son entidades vivas que exhiben las características fundamentales de la vida. Si bien su complejidad y organización difieren enormemente, ambos se consideran organismos basados en estas características centrales compartidas.