El famoso experimento de Pasteur implicó calentar el calto de carne para matar cualquier microorganismo existente, luego colocarlo en un matraz con cisne. Este matraz permitió que entrara aire, pero evitó que el polvo y los microorganismos llegaran al caldo.
Los resultados fueron notables:
* caldo en el matraz con cisne se mantuvo estéril, incluso después de una exposición prolongada al aire. Esto demostró que los microorganismos no generaban espontáneamente desde el aire, como se creía comúnmente en ese momento.
* Cuando se rompió el cuello del matraz, el caldo rápidamente se contaminó con microorganismos. Esto mostró que el aire en sí no era la fuente de la vida, sino los microorganismos presentes en él.
El experimento de Pasteur, junto con otro trabajo, ayudó a refutar la teoría de la generación espontánea y solidificar la teoría de la enfermedad de los gérmenes. Este fue un descubrimiento científico revolucionario que allanó el camino para los avances en medicina y salud pública.