El conejo del Himalaya proporciona un ejemplo clásico de cómo el medio ambiente puede influir en el fenotipo. Esta raza de conejo tiene una coloración distintiva:
* cuerpo: Pelaje
* nariz, orejas, patas y cola: Pelaje negro
La base genética: Los conejos llevan un gen que produce una enzima responsable de la producción de melanina. Esta enzima funciona mejor a temperaturas más bajas.
La influencia ambiental:
* Temperaturas cálidas: La enzima está inactiva, lo que lleva a la producción de piel blanca.
* Temperaturas frías: La enzima se vuelve activa, lo que resulta en la producción de pigmento negro en las extremidades.
Por qué esto importa: Este ejemplo demuestra que fenotipo (rasgos observables) no está determinado únicamente por genotipo (composición genética) . El medio ambiente, en este caso, la temperatura, juega un papel crucial en la influencia de cómo se expresan los genes.
Explicación más: El color del abrigo del conejo del Himalaya está determinado por una compleja interacción de factores genéticos y ambientales. El genotipo del conejo lo predispone a un patrón de capa específico, pero el entorno influye en cómo se expresa este patrón. Esto resalta la relación dinámica entre los genes y el medio ambiente en la configuración de los rasgos de un organismo.