1. La adaptación es relativa: Lo que está bien adaptado en un entorno podría estar mal adaptado en otro. Una planta desértica no prosperaría en una selva tropical, y viceversa.
2. La adaptación está en curso: La evolución está sucediendo constantemente, y los organismos siempre se están adaptando a entornos cambiantes. Una especie que no está bien adaptada * hoy * podría evolucionar para ser más adecuada en el futuro.
3. "No bien adaptado" puede ser subjetivo: A menudo es difícil decir definitivamente decir que un organismo no está bien adaptado. Podemos observar rasgos que parecen desventajas, pero puede haber beneficios invisibles o una interacción compleja de factores que no entendemos completamente.
En lugar de "no bien adaptado", es más útil centrarse en:
* Especies que luchan por sobrevivir: Esto podría deberse a factores como la pérdida de hábitat, el cambio climático, la competencia con otras especies o la enfermedad.
* especies con rasgos que los hacen vulnerables: Por ejemplo, una especie con una dieta limitada podría ser más susceptible a la escasez de alimentos.
* Especies con rasgos que no parecen ventajosos: Esto podría indicar que una especie aún no ha evolucionado para adaptarse a su entorno, o tal vez esos rasgos ofrecen beneficios que aún no han descubierto.
Es importante recordar: Cada especie tiene una historia evolutiva única y se adapta a su entorno de alguna manera. El concepto de "no bien adaptado" a menudo se trata más de nuestra comprensión de esa adaptación que el organismo mismo.