* Sin variación, sin selección: Si todos los individuos en una especie fueran genéticamente idénticos, no habría diferencias en sus rasgos. Esto significa que todos serían igualmente susceptibles a las presiones ambientales, y no habría individuos "mejor adaptados" para sobrevivir y reproducirse más.
* La variación proporciona la materia prima para la adaptación: La variación genética significa que hay diferentes versiones de genes (alelos) dentro de una población. Estos alelos pueden influir en los rasgos como el tamaño, el color, la resistencia a las enfermedades, etc. Cuando el medio ambiente cambia, algunos de estos rasgos pueden ser más ventajosos que otros, lo que les da a los individuos esos rasgos una mejor oportunidad de supervivencia y reproducción.
* Pasando rasgos ventajosos: Las personas con rasgos favorables tienen más probabilidades de reproducirse y transmitir esos rasgos a su descendencia. Durante las generaciones, estos rasgos ventajosos se vuelven más comunes en la población, mientras que los rasgos menos favorables se vuelven menos comunes. Así es como una especie se adapta a su entorno.
En resumen, la variación genética es esencial para la selección natural porque:
* Proporciona la materia prima para que la selección natural actúe sobre.
* Crea diferencias en aptitud física entre individuos.
* Permite la herencia de rasgos ventajosos.
Sin variación genética, la selección natural sería imposible, y las especies no podrían adaptarse a los entornos cambiantes.