* comida: Ambas especies pueden confiar en las mismas fuentes de alimentos, lo que lleva a una competencia directa por el acceso a ellas.
* agua: Las escasas fuentes de agua pueden provocar la competencia, especialmente en entornos áridos.
* Refugio: Las especies pueden competir por sitios de anidación limitados, madrigueras u otras formas de refugio.
* espacio: Especialmente en entornos llenos de gente, puede surgir una competencia por el espacio, lo que limita el acceso a recursos esenciales.
* Mates: La competencia por los parejas de apareamiento puede ser intensa, particularmente cuando una especie es más dominante o atractiva.
La intensidad de la competencia depende de:
* Disponibilidad de recursos: Los recursos más escasos conducen a una competencia más feroz.
* Adaptaciones de especies: Una especie con una dieta más especializada o mejores estrategias de adquisición de recursos podría superar a otra.
* Densidades de población: Las altas densidades de población aumentan la probabilidad de competencia por los recursos.
Tipos de competencia:
* Competencia de interferencia: Una especie evita directamente que otra acceda a recursos.
* Competencia de explotación: Ambas especies compiten indirectamente al consumir los mismos recursos limitados.
Consecuencias de la competencia:
* Exclusión competitiva: Una especie puede superar a la otra, lo que lleva a su extinción local.
* Partición de recursos: Las especies pueden evolucionar para usar diferentes recursos u ocupar diferentes partes del medio ambiente, reduciendo la competencia.
* desplazamiento del personaje: Las especies pueden desarrollar diferencias físicas o de comportamiento para minimizar la competencia.
Comprender la competencia entre especies es crucial para:
* Esfuerzos de conservación: Proteger las especies en peligro a menudo requiere comprender y manejar la competencia con otras especies.
* Gestión del ecosistema: El manejo de las interacciones entre especies es esencial para mantener ecosistemas saludables.
* Control de especies invasivas: Prevenir la propagación de especies invasoras a menudo implica comprender sus posibles interacciones competitivas con especies nativas.