* bacterias: Las bacterias son conocidas por sus rápidas tasas evolutivas, particularmente en respuesta a la presión antibiótica. Esto se debe a sus cortos tiempos de generación y altas tasas de mutación.
* virus: Los virus, como el virus de la influenza, evolucionan rápidamente para evadir el sistema inmune y desarrollar resistencia a los fármacos antivirales. Sus altas tasas de mutación y su capacidad para intercambiar material genético contribuyen a su rápida evolución.
* Insectos: Los insectos como los mosquitos han evolucionado la resistencia a los insecticidas a una velocidad alarmante. Esto se debe a sus altas tasas reproductivas y a la capacidad de transmitir genes de resistencia.
* guppies: Los guppies son un ejemplo popular de evolución rápida en la naturaleza. Los investigadores han documentado cambios en su coloración, tamaño y comportamiento en respuesta a diferentes presiones de depredadores.
Estos son solo algunos ejemplos. Se puede observar una evolución rápida en varios organismos en respuesta a las condiciones ambientales cambiantes, incluida la depredación, la competencia y la enfermedad.