1. Agua: El agua es la sustancia más abundante en una célula, lo que representa aproximadamente el 70% de su masa total. Sirve como solvente, lo que permite que ocurran reacciones químicas, y juega un papel crucial en el transporte de nutrientes y eliminando productos de desecho.
2. sales: Las sales son compuestos inorgánicos que se disuelven en iones en el agua. Son esenciales para mantener el equilibrio osmótico de la célula, la transmisión del impulso nervioso y la contracción muscular.
3. lípidos: Los lípidos, incluidos las grasas y los aceites, son moléculas orgánicas que en su mayoría son hidrófobas (repelentes al agua). Forman la base estructural de las membranas celulares, almacenan energía y sirven como aislamiento.