1. Reconocimiento: Los receptores de la superficie del glóbulo blanco, incluidos los de las glucoproteínas, reconocen las moléculas en la superficie de la bacteria como "no auto". Esto podría deberse a antígenos bacterianos específicos, como los lipopolisacáridos (LPS) u otras estructuras únicas.
2. Adhesión: Una vez reconocido, el glóbulo blanco se adhiere a las bacterias.
3. Engulte: El glóbulo blanco extiende su membrana celular, formando seudopodos (pies falsos) que rodean y encierran las bacterias. Esto forma un fagosoma, una vesícula que contiene la bacteria dentro de la célula.
4. Fusión: El fagosoma se fusiona con un lisosoma, un orgánulo celular que contiene poderosas enzimas digestivas.
5. Destrucción: Las enzimas lisosómicas descomponen la pared celular de la bacteria, las proteínas y otros componentes, destruyéndolo efectivamente.
Jugadores clave:
* Phagocytes: Los principales glóbulos blancos responsables de la fagocitosis incluyen neutrófilos, macrófagos y células dendríticas.
* glicoproteínas: Estas son proteínas con azúcares unidos, que actúan como receptores en la superficie de los glóbulos blancos para reconocer a los invasores extraños.
* Lisosomas: Organelos dentro de los glóbulos blancos que contienen enzimas para descomponer el material extraño.
En resumen, los glóbulos blancos usan una combinación de reconocimiento , adhesión, envoltura, fusión y destrucción Para eliminar de manera efectiva las bacterias que identifican como "no auto" a través del reconocimiento de glucoproteínas y otros mecanismos.