A menudo se usa en contextos donde dos cosas tienen el mismo valor, efecto o significado, incluso si parecen diferentes en la superficie.
Por ejemplo:
* "Las dos soluciones son equivalentes en sus propiedades químicas".
* "La energía almacenada en la batería es equivalente a la energía utilizada por el dispositivo".
* "La fuerza de la gravedad en la luna es equivalente a 1/6 de la fuerza en la tierra".