1. Metabolismo: Los organismos vivos llevan a cabo un complejo conjunto de reacciones químicas para mantener la vida. Esto incluye tomar energía, romper nutrientes, construir estructuras y eliminar los desechos. Las cosas no vivos no tienen esta actividad metabólica.
2. Adaptación y evolución: Los organismos vivos son capaces de evolucionar con el tiempo, adaptándose a los cambios en su entorno. Esto significa que pueden heredar rasgos que los ayudan a sobrevivir y reproducirse con más éxito. Las cosas no vivos no tienen esta capacidad de cambio y adaptación.