Varias empresas afirman vender el derecho a nombrar una estrella, junto con certificados y coordenadas. Si bien estas ofertas pueden resultar atractivas, no tienen ningún peso científico.
La Unión Astronómica Internacional (IAU) es la única autoridad que asigna nombres y designaciones oficiales a las estrellas. La IAU no vende nombres de estrellas ni otorga licencias a entidades privadas.
La mayoría de las estrellas reciben identificadores numéricos en lugar de nombres convencionales. Sólo un puñado de estrellas históricamente significativas, como Sirio , el punto más brillante del cielo nocturno, conserva los nombres tradicionales reconocidos por la comunidad científica.
La IAU también nombra exoplanetas, galaxias y otros objetos astronómicos recién descubiertos. Por lo tanto, los registros comerciales que ofrecen nombres de “estrellas” o “planetas” carecen de estatus oficial a los ojos de los astrónomos profesionales.
Aunque el nombre de un registro no aparece en los catálogos científicos, la novedad puede despertar el interés por la astronomía. Algunas personas disfrutan del gesto simbólico de “poner nombre” a una estrella como regalo personal o conmemorativo.
En última instancia, si busca un nombre oficialmente reconocido, lo mejor que puede hacer es consultar el catálogo de la IAU. Para aquellos que buscan un recuerdo único, un registro acreditado puede proporcionar un certificado y coordenadas; solo tenga en cuenta que es un gesto simbólico, no una designación científica.