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  • Cómo el impacto de un meteorito de hace 3.200 millones de años puede haber acelerado la evolución

    Mark Garlick/Biblioteca de fotografías científicas/Getty Images

    Un estudio innovador publicado en septiembre de 2024 desafía la creencia arraigada de que los impactos de los meteoritos obstaculizan invariablemente el progreso evolutivo. La investigación sugiere que, al menos en los primeros tiempos de la vida, una colisión antigua puede haber acelerado el ritmo de la evolución.

    Si bien el impactador K-T que impactó la Península de Yucatán hace 66 millones de años desencadenó la extinción de los dinosaurios no aviares y acabó con más de las tres cuartas partes de todas las especies, miles de millones de años antes ocurrió un evento mucho mayor con un resultado muy diferente.

    Colaboradores de Stanford, Harvard y ETH Zürich publicaron sus hallazgos en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS). Investigaron el impactador S2, que chocó contra la Tierra hace aproximadamente 3.200 millones de años. Esta roca espacial era entre 50 y 200 veces más grande que el impactador K-T que mató a los dinosaurios, pero no provocó una extinción masiva. En cambio, el estudio sostiene que la colisión mejoró las tasas evolutivas.

    Según el artículo, el impacto del S2 aceleró la evolución a través de tres mecanismos principales:una redistribución global del hierro, una avalancha de precipitaciones impulsadas por el calor y una espectacular afluencia de fósforo desde el propio impactador.

    Por qué los primeros microbios prosperaron después del impacto de un meteorito

    La investigación sobre los impactos de meteoritos ha fascinado a los científicos durante mucho tiempo, en parte debido al interés popular en la extinción de los dinosaurios. Sin embargo, la evidencia de la Era Paleoarqueana, cuando floreció la vida procariótica, es mucho menos clara. A pesar de las incertidumbres, las pistas geológicas apuntan a varias colisiones poderosas durante ese tiempo.

    El artículo de PNAS propone que el impacto masivo generaría primero un tsunami colosal. Esta ola removería sedimentos ricos en hierro de las profundidades del océano, transportando los metales a aguas poco profundas y escasas en nutrientes donde prosperaron las primeras alfombras microbianas. La repentina abundancia de hierro podría haber proporcionado la materia prima para una rápida experimentación evolutiva.

    En segundo lugar, el calor extremo del impacto vaporizaría grandes volúmenes de agua del océano, inyectando vapor de agua a la atmósfera y generando lluvias intensas. Estas tormentas erosionarían los depósitos minerales terrestres y los canalizarían hacia hábitats costeros, entregando elementos esenciales a los ecosistemas primordiales.

    En tercer lugar, el impacto liberaría fósforo (un elemento crítico para la vida) directamente desde el espacio. Los investigadores notaron un aumento en los microbios que utilizan fósforo inmediatamente después del evento, lo que indica que el material vaporizado del meteorito enriqueció el ambiente con este nutriente vital.

    La entrega de fósforo desde el espacio

    Los primeros componentes básicos de la vida comenzaron a formarse durante el Eón Hadeano, cuando la Tierra era una bola fundida de lava y gases tóxicos. Durante este período, innumerables meteoros chocaron contra el planeta, sembrándolo de precursores orgánicos y agua.

    Aproximadamente 1.400 millones de años después, el planeta se había convertido en un mundo acuático, que albergaba vida unicelular alrededor de las costas y los respiraderos hidrotermales. El impacto S2, con un diámetro de aproximadamente 36 millas, golpeó con tal velocidad que probablemente se vaporizó tras el impacto, distribuyendo su carga mineral por todo el mundo.

    Los depósitos de hierro del meteoroide se redistribuyeron en aguas poco profundas, mientras que su contenido de fósforo, escaso antes de la colisión, se volvió repentinamente abundante. Esta repentina afluencia de elementos esenciales proporcionó un catalizador evolutivo que permitió que la vida se diversificara más rápidamente.




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