1. Identificar individuos:
* Perfil de ADN: Uso de ADN extraído de evidencia biológica (sangre, saliva, cabello, etc.) para identificar sospechosos o víctimas, o para establecer relaciones familiares.
* Antropología forense: Análisis de restos esqueléticos para determinar la edad, el sexo, el origen étnico y la causa de la muerte.
2. Analizar evidencia:
* Análisis de evidencia de seguimiento: Examinar materiales microscópicos como fibras, pelos, polen, etc., para vincular a las personas a una escena del crimen.
* Prueba de drogas y alcohol: Detección de la presencia de sustancias en muestras biológicas para establecer deterioro o intoxicación.
* Entomología forense: Estudiar insectos encontrados en cadáveres para estimar el tiempo de la muerte.
3. Reconstruir eventos:
* Análisis de patrones de pila de sangre: Interpretando los patrones de salpicaduras de sangre para comprender la secuencia de eventos en una escena del crimen.
* Botánica forense: Identificar las plantas y sus orígenes para vincular a los sospechosos a una ubicación.
4. Establecer líneas de tiempo:
* Análisis de degradación de ADN: Determinación del tiempo transcurrido ya que se depositó una muestra en función de la degradación del ADN.
* Toxicología forense: Examinar la concentración de fármacos o toxinas en muestras biológicas para determinar el tiempo de exposición o muerte.
5. Resolver crímenes:
* Investigaciones de casos en frío: Uso de técnicas avanzadas para reexaminar la evidencia antigua e identificar sospechosos.
* Identificación de desastres de masa: Identificar a las víctimas en tragedias a gran escala.
En general, la biotecnología forense tiene como objetivo proporcionar evidencia científica que pueda ayudar a resolver crímenes, establecer la culpa o la inocencia de los individuos y garantizar que se sirva justicia. Este campo continúa evolucionando rápidamente, con nuevas tecnologías y técnicas que surgen constantemente para abordar los desafíos de la ciencia forense.