* La gravedad es una fuerza constante: Cada objeto con masa ejerce una fuerza gravitacional sobre cualquier otro objeto con masa. La masa de la Tierra es inmensa, por lo que ejerce un tirón gravitacional muy fuerte sobre todo lo cercano. Esta fuerza es constante, lo que significa que no cambia en función de la masa del objeto.
* La aceleración es proporcional a la fuerza: La segunda ley de movimiento de Newton establece que la aceleración es directamente proporcional a la fuerza neta que actúa sobre un objeto e inversamente proporcional a su masa (a =f/m).
* masa cancela: Cuando cae un objeto, la fuerza que actúa sobre él es la gravedad (F =mg, donde G es la aceleración debido a la gravedad). Dado que la fuerza de la gravedad es proporcional a la masa del objeto, y la aceleración está dividida por la fuerza por la masa, los términos de masa se cancelan. Esto significa que la aceleración debido a la gravedad es la misma para todos los objetos, independientemente de su masa.
En términos más simples:
Imagina una pluma y una bola de bolos cayendo. La bola de bolos tiene mucha más masa que la pluma, lo que significa que experimenta una fuerza de gravedad mucho más fuerte. Sin embargo, también tiene mucha más inercia (resistencia al cambio en el movimiento). La fuerza más grande y la inercia más grande se equilibran entre sí, lo que resulta en la misma aceleración tanto para la pluma como para la bola de bolos.
Nota importante: Esta explicación supone que no hay resistencia al aire. En realidad, la resistencia al aire afecta a los objetos de manera diferente en función de su forma y tamaño. Esta es la razón por la cual una pluma cae mucho más lenta que una pelota de bolos en el mundo real. Sin embargo, en el vacío, ambos caerían al mismo ritmo.