* Es imposible: Según las leyes de la física, el cero absoluto es teóricamente inalcanzable. Representa un estado de energía térmica cero, lo que significa que todo el movimiento de las partículas cesaría. Llegar a este estado violaría el principio de incertidumbre de Heisenberg, que establece que no podemos conocer simultáneamente la posición de una partícula y el impulso con una precisión perfecta.
* No es el objetivo: Los científicos están interesados en estudiar materia a temperaturas extremadamente bajas, acercándose lo más posible a cero absoluto. No están tratando de alcanzar el cero absoluto mismo.
Aquí está por qué los científicos están interesados en estudiar materia a temperaturas extremadamente bajas:
* Nuevos estados de la materia: A temperaturas extremadamente bajas, los materiales pueden exhibir propiedades únicas e ingresar nuevas fases de la materia, como la superfluencia y el condensado de Bose-Einstein.
* Investigación de física fundamental: Estudiar materia a estas temperaturas puede ayudarnos a comprender las leyes fundamentales de la física, particularmente la mecánica cuántica.
* Aplicaciones tecnológicas: Las temperaturas extremadamente bajas tienen aplicaciones en campos como:
* imanes superconductores: Utilizado en máquinas de resonancia magnética, aceleradores de partículas y otras aplicaciones de alta tecnología.
* Computación cuántica: Algunas computadoras cuánticas operan a temperaturas extremadamente bajas.
* Medidas de precisión: Las bajas temperaturas reducen el ruido térmico, lo que lleva a mediciones más precisas.
Entonces, en resumen, los científicos no están tratando de enfriar la materia para Absoluto Zero. Su objetivo es acercarse lo más posible para explorar las propiedades fascinantes y potencialmente útiles de la materia a temperaturas extremadamente bajas.