He aquí por qué:
* Gravedad: Tira del objeto hacia abajo, haciendo que acelere.
* Resistencia del aire: Se opone al movimiento del objeto, aumentando a medida que el objeto va más rápido.
A medida que el objeto cae, se acelera. Esto aumenta la resistencia al aire hasta que eventualmente equivale a la fuerza de la gravedad. En este punto, el objeto deja de acelerar y alcanza una velocidad constante, que es la velocidad terminal.