1. Aumente la corriente: La resistencia de un electroimán es directamente proporcional a la corriente que fluye a través de la bobina. Más corriente significa un campo magnético más fuerte. Esto se puede lograr usando una fuente de alimentación más grande o reduciendo la resistencia en el circuito (por ejemplo, usando alambre más grueso).
2. Aumente el número de giros en la bobina: La intensidad del campo magnético también es proporcional al número de giros en la bobina. Más giros significan más bucles de alambre, lo que a su vez crea un campo magnético más fuerte. Esta es la razón por la cual los electromagnets a menudo tienen bobinas con muchos turnos.