* Osmoregulación: Todos los organismos vivos deben mantener un equilibrio específico de agua y sales dentro de sus cuerpos. Esto se llama osmorregulación. Los organismos en las zonas costeras enfrentan un desafío constante de equilibrar su concentración de sal interna con los altos niveles de sal en el entorno circundante.
* Tolerancia a la sal: Solo las especies que han desarrollado mecanismos para lidiar con la alta salinidad pueden prosperar en estos entornos. Estas adaptaciones pueden incluir:
* Excreción: Los órganos especializados como los riñones pueden excretar eficientemente el exceso de sal.
* Mecanismos celulares: Algunos organismos tienen células que pueden tolerar altas concentraciones de sal.
* Comportamiento: Ciertos animales pueden beber grandes cantidades de agua para diluir sus niveles de sal internos o limitar su tiempo en agua salada.
Ejemplos de especies adaptadas a ambientes costeros:
* árboles de manglares: Estos árboles tienen raíces especializadas que les permiten filtrar el exceso de sal y sobrevivir en un suelo salado y anegado.
* Saltmarsh Grass: Estos pastos tienen una alta tolerancia a la sal y pueden prosperar en áreas inundadas por las mareas.
* peces marinos: Los peces como el salmón y el atún tienen branquias especializadas que les permiten regular su equilibrio de sal interna.
* Shorebirds: Estas aves se han adaptado para consumir sal y excretar el exceso de sal a través de glándulas especializadas cerca de sus ojos.
Especies que luchan en entornos costeros:
* pescado de agua dulce: Estos peces no pueden tolerar altos niveles de sal y morirían si se exponen al agua salada.
* Muchas plantas terrestres: La mayoría de las plantas no pueden sobrevivir en las condiciones saladas de las zonas costeras.
La alta salinidad de las áreas costeras crea un entorno único y desafiante, dando forma a los tipos de plantas y animales que pueden llamarlo hogar.