* Photosíntesis: Las plantas usan la luz solar para convertir el dióxido de carbono y el agua en azúcares (glucosa) a través de la fotosíntesis. Este proceso crea energía que alimenta las funciones de la planta.
* Transporte activo: Parte de la energía de la fotosíntesis se usa para el transporte activo, donde las células usan energía para mover sustancias a través de sus membranas contra sus gradientes de concentración.
* Presión de raíz: Esta presión es creada por el transporte activo de minerales en las células de la raíz, que extrae agua del suelo. La presión empuja el agua hacia arriba a través del xilema.
* Transpiración: La evaporación del agua de las hojas crea una presión negativa (tensión) en el xilema, sacando agua de las raíces.
En resumen: Si bien la energía del sol no se usa directamente para mover agua a las células de la raíz, es esencial para la fotosíntesis, lo que proporciona la energía necesaria para los procesos que finalmente impulsan la absorción de agua.