1. luz solar: Las algas, como las plantas, contienen clorofila, un pigmento verde que absorbe la luz solar. Esta energía de la luz es capturada por las moléculas de clorofila.
2. Dióxido de agua y carbono: Las algas también absorben agua de su entorno y dióxido de carbono del aire.
3. Reacción química: La energía de la luz capturada por la clorofila se usa para alimentar una reacción química dentro de las algas. Esta reacción combina agua y dióxido de carbono para producir glucosa (un azúcar) y oxígeno.
4. Almacenamiento de energía: La glucosa producida se usa como fuente de energía para las algas, o se puede almacenar para su uso posterior. El oxígeno se libera como un subproducto.
En esencia, las algas usan la luz solar, el agua y el dióxido de carbono para crear su propio alimento (glucosa) y energía a través del proceso de fotosíntesis.
Aquí hay una ecuación simplificada para la fotosíntesis:
luz solar + agua + dióxido de carbono → glucosa + oxígeno
Este proceso hace que las algas sean una parte vital del ecosistema, desempeñando un papel crucial en la producción de oxígeno y formar la base de muchas cadenas alimenticias.