1. Productores: Las plantas son los productores principales en una cadena alimentaria. Capturan energía del sol a través de Photosíntesis y convertirlo en energía química almacenada en sus tejidos.
2. consumidores: Los animales que comen plantas se llaman consumidores primarios (herbívoros). Obtienen su energía al consumir la energía almacenada en las plantas.
3. consumidores superiores: Los animales que comen otros animales se llaman consumidores secundarios (Carnívoros), consumidores terciarios (omnívoros o carnívoros que comen otros carnívoros), y así sucesivamente. Cada nivel de consumidor obtiene su energía al consumir la energía almacenada en los tejidos de los organismos debajo de él en la cadena alimentaria.
Pérdida de energía:
Es importante destacar que, con cada transferencia de energía de un organismo a otro, se pierde una cantidad significativa de energía como el calor y los procesos de vida para la vida (como la respiración, el movimiento y el crecimiento). Esta es la razón por la cual las cadenas alimenticias generalmente tienen solo 4-5 niveles .
La regla del 10%:
Una regla general de uso común es la regla 10% . Esta regla establece que solo alrededor del 10% de la energía de un nivel trófico se transfiere al siguiente. El otro 90% se pierde como calor o se usa para los propios procesos metabólicos del organismo. Esto significa que a medida que avanza en la cadena alimentaria, hay cada vez menos energía disponible en cada nivel.
Ejemplo:
Imagina una simple cadena alimentaria:
* Sun: Proporciona energía para la fotosíntesis
* hierba: Productor, almacena energía del sol.
* Grasshopper: Consumidor primario, come hierba.
* rana: Consumidor secundario, come saltamontes.
* serpiente: Consumidor terciario, come ranas.
La serpiente recibe la menor cantidad de energía del sol porque está en la parte superior de la cadena alimentaria. Tiene que comer muchas ranas para obtener suficiente energía para sobrevivir.
Resumen:
El flujo de energía a través de una cadena alimentaria es un proceso crucial que sostiene la vida en la Tierra. Comprender la transferencia de energía y la pérdida en las cadenas alimentarias nos ayuda a comprender la interconexión de la vida y la importancia de mantener ecosistemas saludables.